Recuerdo aquellos dias en los que por la noche me llamabas, y te decia de mirar al cielo.
Tu rostro la hermosa Luna y tus ojos las brillantes estrellas, es lo unico que me ayudaba en aquellos dias a seguir adelante a cumplir mi promesa de llegar hasta el final.
Desde que eramos niños, sin que nadie nos enseñe nada, aprendemos a creer en algo. En que mas allá debe haber algo, algo que nos ayuda, que nos protege.
Estoy cansado de esperar que el destino decida lo que debo o no vivir, es mi momento, ahora me toca ami tomar las riendas de mi vida y decidir lo que toca, lo que sigue.
Y despues de mucho pensar y reflexionar, me he dado cuenta de que la felicidad no a de depeder de la gente, si no has de buscarla en tí.
Quiero estar a tu lado, poder sonreir, poder gritar, poder mirarte y saber que me quieres.
Que mi corazón esta en buenas manos.
¿No se basa en eso la felicidad?
Te quiero Pirry.